Historia

El equipo de Trabajo y Asesoría Sistémica, eQtasis, nace por iniciativa de Licenciados en Psicología (en ese entonces alumnos en práctica) en conjunto con el docente Felipe Gálvez Sánchez, a mediados del 2005.  En este año, curiosamente ocurre que son aproximadamente 12 los alumnos que toman práctica externa en la línea sistémica (los años anteriores habían sido bastante menos) y requieren de la tutoría de parte de la Universidad de Chile. La forma de ofrecer tutoría fue a través de la constitución de un grupo de trabajo que más tarde se transformaría en un equipo. La posibilidad de entregar supervisión de manera individual es reemplazada entonces por la generación de un espacio formal, de trabajo semanal, que permite y promueve la asesoría de parte de un grupo, del propio equipo, del cual se es parte.

 

Las primeras reuniones se llevaron a cabo en las dependencias del 4to piso del Departamento de Psicología, sin embargo, este nuevo grupo de trabajo inmediatamente se desplaza a la Clínica de Atención Psicológica (CAPs), ya que existía interés de atender en conjunto, como equipo, haciendo uso del espejo unidireccional. Este interés por el desarrollo de la atención clínica, mezclado con la formación a través de la asesoría en equipo, sería lo que luego marcaría la identidad de eQtasis como un equipo en formación y dedicado a la realización de procesos clínicos dirigidos a la comunidad a través del CAPs. La primera pareja de consultantes fue atendida por Pamela Bernales Baskai y Marcelo Bustos Benois, ambos alumnos en práctica de la Universidad de Chile, con participación detrás del espejo de Felipe Gálvez Sánchez. Esto ocurre a fines de mayo del 2005, fecha que se considerará más tarde como el acto inaugural del trabajo en eQtasis.

 

El CAPs aloja con gusto la presencia de terapeutas que puedan dar atención en la línea sistémica, pues hace poco tiempo (aproximadamente un año) había desaparecido la Unidad de Asesoría Sistémica, equipo que se estructuró años antes bajo el alero de la docente Sylvia Campos y del cual eQtasis heredó varias modalidades y dispositivos de trabajo. Una vez que se fueron incorporando detrás del espejo otros miembros históricos del equipo como Miguel A. Campillay, Magaly Fuentes, Daniela Molina, Carolina Guerrero, entre otros, se fue constituyendo la idea de equipo de trabajo que se oficializaría en el CAPs en marzo del 2006, es ahí que nace el nombre eQtasis. Desde ese entonces y hasta la actualidad, es éste equipo el encargado de los procesos clínicos del CAPs en la línea sistémica, atención en espejo unidreccional a individuos, parejas y familias. Además, ese mismo año, el equipo recepciona por vez primera a alumnos en práctica: Francisca Corvalán, Pablo Hernández, Carlos Fernández y Juan Eduardo Dominichetti, inaugurando así la modalidad de equipo que vive y entrega espacios formativos; más la incorporación de Ximena Vergara, María Luisa Contreras, Emanuel Sabio, Isabel Wolnitzky, Mario Bustamante, Fabiola Contreras, Francisca Dintrans, Silvia Maldonado, Marcia Baeza, Andrés Fuentes, Javiera Buzeta, quienes serían fundamentales para dar cuerpo y sentido al equipo en sus primeros años.

 

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En la fotografía, el equipo de eQtasis enero del 2007, en la organización del Curso Sistémico de Verano, un hito muy importante para la constitución del equipo, como la primera instancia de formación para otros profesionales (participaron en aquella semana más de 150 profesionales de todo el país)

 

Continuidad…

Se realizan estudios clínicos dentro y fuera del espacio universitario, algunos de carácter inicial, formativo, informal, otros a través de la postulación a proyectos semilla (investigación); se inserta poco a poco la modalidad del trabajo de eQtasis en la formación que comienza a dar la línea sistémico relacional en el marco del pre y posgrado  (docencia); se inicia la participación en la múltiple generación de espacios de trabajo fuera de la universidad en contacto con otras instituciones, colaboraciones con otros equipos de trabajo, capacitaciones a instituciones del sector público, a través de licitaciones públicas, servicios desde la universidad a diferentes contextos clínicos y comunitarios, además de la permanente organización de cursos de actualización y seminarios (extensión). Todo esto llevo a eQtasis a constituirse, bajo la normativa que existía en aquel entonces, como un programa académico. El tiempo de trabajo dedicado posibilitó estructurar algunas modalidades de trabajo que terminan constituyéndose años más tarde en un modelo de trabajo clínico y para la clínica, años de sistematización que permiten con relativa propiedad hoy en día referirse al modelo eQtasis, que ha sido constantemente revisado y puesto en diálogo en diferentes instancias académicas dentro y fuera del país.